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Glosario

Descubre significados distintos, quizás innovadores, a palabras comunes con Visión Sistémica.

¿Crees que ya sabes lo que significa «comunicación», «sistema» o «relación»?

Tal vez aquí encuentres nuevos ojos para los mismos términos.

Explora el glosario y sorpréndete.

En Visión Sistémica, la comunicación no se entiende como la simple acción de informar o transmitir mensajes, ni como el proceso clásico de emisor-mensaje-receptor. Tampoco se limita a modelos más complejos que incluyen canal, entorno y realimentación, ya que todos estos enfoques se basan en la premisa de que somos capaces de «transmitir mensajes», lo cual no es cierto. En realidad, somos capaces de contribuir, es decir, ofrecer algo de nuestro sistema de construcción de realidad a través de nuestro sistema de construcción del comportamiento.

Lo que llega a la otra persona y se transforma en un mensaje no depende de nosotros, ni está bajo nuestro control. La comunicación, por lo tanto, no es una acción unidireccional, sino un proceso social en el que al menos dos personas están involucradas y ambas son 100% responsables de lo que construyen juntas durante su interacción.

Aprender a ver la comunicación como proceso es la esencia de Visión Sistémica, donde la interacción y la co-creación de significados se convierten en la clave para construir una realidad compartida.

Este enfoque tiene implicaciones profundas para el trabajo educativo, terapéutico y organizacional, donde se reconoce que la responsabilidad compartida y el ajuste mutuo entre los participantes son clave para una comunicación efectiva. Además, invita a un enfoque más empático y consciente en las interacciones cotidianas.

Es la forma común de llamar a la operación autopoiética de un sistema vivo. Se refiere a la capacidad de un sistema para cuidarse a sí mismo, manteniendo su organización y funcionamiento de manera autogobernada en relación con el entorno. La autonomía implica la habilidad de establecer límites y conexiones con el entorno de acuerdo con sus necesidades internas y propósito, asegurando su equilibrio y desarrollo continuo. Un sistema autónomo se regula internamente, ajustando su comportamiento y estructura en función de sus propios principios, mientras interactúa con el entorno para obtener los recursos necesarios para su sostenimiento.

La autopoiesis es el proceso mediante el cual un sistema se auto-reproduce, auto-cuida y auto-regula, manteniendo su organización interna de manera autónoma. Este concepto, desarrollado por Humberto Maturana y Francisco Varela, describe a los sistemas biológicos como sistemas operativamente cerrados — que se mantienen a sí mismos mediante interacciones internas que producen y regeneran los componentes que conforman el sistema — y estructuralmente conectados, ya que toman del entorno los insumos necesarios para su operación interna.

En otras palabras, un sistema autopoiético es un sistema que mantiene su estructura a través de procesos internos, utilizando insumos externos como recursos para su organización interna fundamental. Aunque estos sistemas intercambian materia y energía con el entorno, siguen siendo cerrados operativamente, ya que las leyes que rigen su organización provienen de su interior.

En la práctica, la autopoiesis explica cómo los organismos vivos, como las células o los seres humanos, se auto-organizan y se auto-regulan para preservar su identidad y funcionamiento. Este principio de auto-regulación es clave para entender la capacidad de los sistemas biológicos de adaptarse a su entorno y evolucionar sin perder su estructura y función esenciales.

Es el proceso mediante el cual una persona ayuda a otra a regular sus emociones, pensamientos o comportamientos, especialmente en el contexto de relaciones cercanas como las que se dan entre padres e hijos, educadores y estudiantes o entre adultos. La co-regulación implica la contribución mutua entre individuos en la gestión emocional y conductual, proporcionando apoyo emocional, guiando el proceso de ajuste y ofreciendo seguridad para que el otro pueda aprender a regularse de manera independiente. La co-regulación es fundamental en el desarrollo emocional, especialmente en la infancia, al proporcionar el apoyo necesario para aprender habilidades de autorregulación.

Es la capacidad de una persona para regular sus propias emociones, pensamientos y comportamientos de manera autónoma.

Implica la habilidad de gestionar las respuestas emocionales ante situaciones diversas, estableciendo límites saludables, manejando el estrés, tomando decisiones reflexivas y adaptándose a nuevas circunstancias.

La auto-regulación es esencial para el bienestar emocional, el crecimiento personal y la capacidad para mantener relaciones saludables y lograr objetivos a largo plazo.

La palabra «colaborar» proviene del latín «collaborare», que se deriva de «com-« (junto a, con) y «laborare» (trabajar). Etimológicamente, significa «trabajar juntos» o «trabajar en conjunto». Sin embargo, trabajar juntos no es lo mismo que construir juntos. Para que la colaboración se convierta en un proceso de co-construcción, es necesario darle alineación.

En Visión Sistémica, colaborar es la acción de contribuir de manera individual, alineado a un propósito colectivo, en el que las distinciones, talentos y capacidades de cada individuo se integran para lograr el objetivo común de manera más eficiente, ágil y efectiva. La colaboración potencia el rendimiento colectivo mediante la interacción y la cooperación entre los miembros, maximizando las fortalezas individuales para generar un resultado superior.

Es la expresión externa de la construcción interna de la realidad. A través de la configuración, damos forma a nuestra interpretación del mundo utilizando objetos, formas y diferentes maneras de representar tridimensionalmente dicha construcción interna. La configuración es cómo llevamos nuestra percepción y comprensión interna de la realidad a una dimensión externa visible y tangible, dándole una manifestación concreta en el entorno.

Cuando podemos externar nuestras construcciones internas a través de la configuración, se abre la posibilidad de explorar nuevos ángulos, perspectivas y aspectos que antes no habíamos considerado, facilitando una comprensión más completa y profunda de nuestra construcción interna. Este proceso nos permite añadir elementos que antes no teníamos y que pueden invitarnos a cambiarla, ajustarla o incluso reconfigurarla.

Es la imagen interna que creamos de la realidad externa. Esta construcción la hacemos a través de nuestros Sistemas de Construcción del Comportamiento (SCC) y Sistemas de Construcción de Realidad (SCR). A menudo, le atribuimos a esta construcción el valor de «realidad», cuando en realidad es solo nuestra percepción de la realidad ante una situación específica. Esta construcción es única para cada individuo y se ve influenciada por su historia personal, interacciones y contexto social.

Es el proceso de crear algo en conjunto, compartiendo conocimientos, habilidades y perspectivas para generar un resultado común que enriquezca tanto al colectivo como a las partes individuales. En Visión Sistémica, consideramos que todo lo relacionado con lo social se da en el proceso de construir juntos, lo que implica una colaboración constante y una acción continua de las partes involucradas para lograr un propósito común. Construir juntos no es magia, sino un trabajo conjunto y consistente donde cada acción y contribución tiene un impacto directo en el sistema.

El proceso de construir juntos es también un proceso de co-regulación, en el que las aportaciones de cada miembro se ajustan a medida que interactúan, ajustando sus emociones, pensamientos y comportamientos en función de las interacciones y los aportes mutuos. Esto asegura que el propósito colectivo se mantenga alineado, y si algo no funciona, el ajuste de las contribuciones es una forma de mejorar el proceso continuo hacia la construcción del propósito común.

La palabra «contribuir» proviene del latín «contribuere», que significa «reunir, agregar, unir» o «pagar conjuntamente». Se forma por la unión del prefijo «con-« (que indica unión, cooperación o participación conjunta) y el verbo «tribuere» (que significa asignar o pagar). Etimológicamente, contribuir implica la acción de aportar algo en común con otros para lograr un objetivo compartido.

 

En Visión Sistémicacontribuir tiene el mismo significado de aportar algo de interés o utilidad a los otros con quienes se interactúa. En este enfoque, todo comportamiento —absolutamente todo comportamiento— es considerado una contribución, ya que cada acción y cada interacción tiene un impacto en la dinámica colectiva y en la construcción de propósitos comunes.

La palabra «conversación» proviene del latín «conversatio», que deriva del verbo «conversari», compuesto por «con-« (junto) y «versare» (girar o dar vueltas). Etimológicamente, significa «dar vueltas juntos».

En este sentido, la conversación es una acción conjunta y dinámica en la que ofrecemos y recibimos contribuciones, a través de las cuales co-construimos un propósito común y acordamos las acciones y contribuciones necesarias para alcanzar ese propósito.

Es un proceso interactivo y colaborativo que permite la creación de acuerdos y la construcción colectiva de soluciones.

Es el estado que emerge cuando olvidamos que somos aptos y capaces para cuidar de nosotros y nuestra vida.

Suele emerger cuando consideramos que no tenemos opciones ante lo que sucede.

La visión es la forma global en que miramos el mundo y entendemos las interconexiones entre las partes. Es la perspectiva amplia que nos permite ver los sistemas en su totalidad y nos da el marco para abordar las situaciones de manera integral.

El pensamiento sistémico surge de esa visión. Es la habilidad cognitiva de aplicar esa visión para analizar las interacciones y dinámicas dentro de un sistema. Nos permite identificar patrones, relaciones y efectos a largo plazo.

El enfoque sistémico es la estrategia o metodología que conecta el pensamiento sistémico con la acción. Es cómo aplicamos esa comprensión a la resolución de problemas y toma de decisiones, utilizando las herramientas y métodos del pensamiento sistémico para intervenir en los sistemas y generar cambios efectivos.

La visión establece cómo miramos el mundo, el pensamiento sistémico nos permite comprenderlo profundamente, y el enfoque sistémico es lo que utilizamos para actuar sobre ello.

Es la forma en que los diferentes elementos de un sistema intercambian datos entre sí. La comprensión de la estructura de la interacción es fundamental para entender las propiedades emergentes de los sistemas.

 

En Visión Sistémica, la interacción es un proceso dinámico que se construye entre al menos dos elementos del sistema (o más). Este proceso incorpora las contribuciones y significados individuales, para construir comportamientos y procesos colectivos que dan forma al sistema en su totalidad.

Desde la perspectiva de Visión Sistémica, el liderazgo no es una capacidad individual, sino una función colectiva. Su propósito es asegurar que las acciones acordadas se cumplan y/o hacer ajustes conforme a las condiciones del entorno para lograr el propósito definido y concretar los resultados esperados. El liderazgo, en este sentido, se co-construye a través de la cooperacióncolaboraciónresilienciaflexibilidad y adaptabilidad de las partes que crean el sistema.

Componente individual físico o abstracto que forma parte del conjunto mayor y que interactúa con otros elementos contribuyendo a la generación de propiedades emergentes.

El pensamiento sistémico es la habilidad cognitiva que permite ver y comprender los sistemas y sus interrelaciones. Es una forma de pensar que se centra en cómo los sistemas funcionan y se desarrollan a lo largo del tiempo, identificando patrones y dinámicas de interacción, en lugar de observar los elementos de forma aislada.

Características:

– Implica una visión holística de las situaciones.

– Fomenta la adaptabilidad y flexibilidad en la toma de decisiones.

– Se enfoca en entender causas y efectos dentro de un sistema, identificando interdependencias y retroalimentaciones.

Ejemplo: Al abordar un problema de productividad organizacional, el pensamiento sistémico no solo buscaría resolver los problemas inmediatos, sino también analizaría los patrones que podrían estar causando la baja productividad, como la comunicación ineficaz entre departamentos o la falta de colaboración.

La persona es la manifestación externa de un individuo, entendida como un amplificador de lo que resuena dentro de él y con los demás. Es una expresión dinámica que se co-construye a través de las interacciones y percepciones mutuas.

Así como un amplificador potencia el sonido, la persona amplifica los pensamientosemociones y comportamientos, que a su vez son percibidos, interpretados y reflejados por los otros. La persona no es un rol o identidad fija, sino un proceso continuo de interacción entre el yo interno y el contexto social.

A este proceso en Visión Sistémica lo llamamos Rol Social.

La palabra «proceso» proviene del latín «processus», que a su vez deriva del verbo «procedere» (proceder, avanzar). «Processus» se compone de «pro» (adelante) y «cedere» (caminar, ir). En resumen, etimológicamente, «proceso» significa «ir hacia adelante«.

Y esencialmente esta es la forma en que comprendemos el «proceso» en Visión Sistémica, es el conjunto de acciones, de preferencia acordadas y negociadas, que nos llevan a lograr el propósito que queremos alcanzar.

Desde la perspectiva de Teoría Blumenstein, los procesos en una organización son el conjunto de acuerdos y acciones compartida que se han generado en las conversaciones entre los miembros del sistema.

Es una característica que «pertenece» (propiedad) a la interacción de los elementos que participan en un sistema. Emerge (aparece) solo y exclusivamente cuando la interacción está en proceso. Cambia si la interacción cambia y desaparece al detenerse la interacción. No se encuentra presente en ninguno de los elementos individuales y no puede ser predicha ni explicada a partir del análisis de las partes por separado.

La definición de sistema ha evolucionado a lo largo del tiempo dependiendo del autor, enfoque y tipo de sistema.

 

Todas son útiles y pueden o no contribuir entre ellas dependiendo el sistema donde se analicen y apliquen.

 Aristóteles (Enfoque de Partes)

Definición:
«Un conjunto de partes, cuya comprensión nos permite entender la naturaleza y el propósito del todo.»

Contexto:
Aristóteles no define un «sistema» de manera explícita, pero introduce la idea fundamental de que para comprender cualquier entidad o fenómeno, debemos entender las partes que lo componen. Esto es clave para su causalidad y teleología, donde cada parte del sistema tiene un propósito que contribuye al funcionamiento total del sistema. El estudio de las partes permite comprender el todo, y viceversa.

 Ludwig von Bertalanffy (Interrelación de Elementos)

 Definición:
«Conjunto de elementos interrelacionados cuya comprensión depende de la naturaleza, estructura y cualidad de la interacción.»

 Contexto:
Con Bertalanffy en la Teoría General de Sistemas (TGS), se da un giro importante hacia la interrelación entre las partes. Ya no basta con conocer las partes por separado, sino que es crucial entender cómo las interacciones entre los elementos dan lugar a nuevas propiedades y comportamientos, un concepto esencial en los sistemas complejos. El sistema se ve como una unidad interdependiente, y sus características no pueden reducirse solo a sus elementos.

Humberto Maturana y Francisco Varela (Sistemas Vivos)

 Definición:
«Conjunto de elementos cuya interacción es autopoiética.»
Explicación: Los sistemas vivos son operacionalmente cerrados (auto sustentables, auto regulados y auto organizados) y estructuralmente conectados (utilizan insumos del entorno para realizar su operación interna).

 Contexto:
Maturana y Varela, en su teoría de la autopoiesis, llevan el concepto de sistema a los sistemas vivos, describiéndolos como sistemas autosuficientes que se autoregulan y se autorganizan. Los sistemas vivos mantienen su estructura interna mediante procesos internos de interacción y utilizan recursos del entorno para asegurar su estabilidad y evolución. Este concepto es clave para entender los sistemas biológicos como sistemas autónomos.

 Niklas Luhmann (Sistemas Sociales)

 Definición:
«Conjunto de procesos autopoiéticos cuya interacción fundamental se da a través de procesos de comunicación.»

Contexto:
Luhmann, al abordar los sistemas sociales, introduce la idea de que los sistemas sociales están organizados a través de comunicación, que es el proceso fundamental que permite la interacción y evolución del sistema. Los sistemas sociales, como las organizaciones o las sociedades, se autorregulan a través de la comunicación, que es un proceso dinámico de intercambio de información. Los sistemas sociales no dependen de factores materiales, sino de comunicaciones que se replican y mantienen a través de la interacción de los individuos dentro del sistema.

De esta forma el concepto de sistema ha evolucionado desde una visión más estática y filosófica hacia una visión dinámica y compleja, abarcando desde lo biológico hasta lo social.

Este concepto fue desarrollado principalmente por Michael Blumenstein Katia del Rivero dentro del marco de la Teoría Blumenstein y Visión Sistémica.

El Sistema de Construccion de Realidad (SCR) es el conjunto de interacciones y procesos a través de los cuáles construimos realidades internas del mundo exterior.

Partimos de la premisa que los seres humanos no tenemos la posibilidad de observar, percibir ni experimentar el mundo exterior sin sesgarlo a través de un significado interior. Este sistema se centra en cómo las realidades se construyen colectivamente a través de las contribuciones individuales.

Comprender este sistemas posibilita que comprendamos como se generan los comportamientos colectivos y cómo estos pueden ser transformados o reconfigurados mediante la colaboración y las contribuciones individuales.

Este concepto fue desarrollado principalmente por Michael Blumenstein y Katia del Rivero dentro del marco de la Teoría Blumenstein y Visión Sistémica.

El Sistema de Construcción del Comportamiento (SCC) es el conjunto de interacciones y procesos que ocurren desde que el organismos percibe un estímulo, le da forma en términos de significado, lo almacena para futuras referencias y construye una experiencia que puede ser útil y de referencia para una acción o comportamiento.

Alimenta y se realimenta del Sistema de Construcción de Realidad (SCR).

La palabra «social»proviene del latín «socialis», que se deriva a su vez del latín «socius» que significa «compañero», «aliado».

Cada vez que hablamos de social, nos estamos refiriendo a lo que sucede y emerge cuando dos o más personas se encuentran y contribuyen.

Es el estado en el que nos recordamos aptos y capaces para afrontar la vida tal cual se presente.

A Michael Blumenstein le gustaba decir: «Lo creas o no, lo sepas o no, te sientas o no, ERES SUFICIENTE PARA ESTA VIDA».

Una tecnología social es un conjunto de métodos, procesos o técnicas creadas para resolver problemas sociales, y que se caracterizan por ser simples, de bajo costo, fáciles de aplicar y replicar, y con un impacto social comprobado.

La tecnología social busca soluciones innovadoras y accesibles para los problemas sociales, empoderando a las comunidades y fomentando un cambio positivo en la sociedad.

Tecnología social creada por Michael Blumenstein y Katia del Rivero, centrada en la construcción colectiva a través de las contribuciones individuales.

Esta teoría facilita el proceso de construir juntos dentro de sistemas organizacionales y sociales, integrando las perspectivas y habilidades de los individuos para generar soluciones y transformaciones conjuntas.

La construcción y logro de propósitos, resultados y planes en colectivo a través de las contribuciones individuales y autónomas de cada uno de sus miembros.

La visión sistémica es una perspectiva global o forma de ver el mundo, que entiende que todos los elementos están interconectados y que, para comprender y actuar de manera efectiva, es necesario observar el sistema en su totalidad, incluyendo las relaciones entre sus partes y su entorno.

Características:

– Enfatiza la comprensión global de los sistemas, su contexto y sus interacciones.

– Va más allá de la resolución de problemas y se centra en la adaptación al entorno.

– A menudo se asocia con una mentalidad de largo plazo, reconociendo que los sistemas son dinámicos y cambiantes.

Ejemplo: Tener una visión sistémica de una organización implica entender no solo sus estructuras internas, sino también cómo la cultura, las dinámicas de poder y los factores externos (como el mercado o la economía global) afectan su funcionamiento a lo largo del tiempo.

En Visión Sistémica nos gusta definirla de esta forma:

Es una forma de simplificar la complejidad a través de sistemas e interacciones, con el propósito de sentirnos más aptos y capaces de gestionar la incertidumbre, juntos.

Este enfoque nos permite observar, analizar y comprender cómo las partes de un sistema se interrelacionan, lo que facilita la toma de decisiones colaborativas y la creación de alternativas de acción efectivas en entornos dinámicos y complejos.

A través de este enfoque, buscamos mirar y generar diferentes alternativas de acción para facilitarnos la vida en un mundo interconectado y en constante cambio, adaptándonos de manera consciente y efectiva.