Juntos
Construimos

Juntos Construimos

Glosario

Una forma de nombrar cómo construimos juntos lo que vivimos.

Posibilidades para recorrer este glosario

En orden alfabético en la siguiente tabla.

Capacidad de una persona para regular sus propios estados internos de manera autónoma.

Es la capacidad de una persona para regular sus propias emociones, pensamientos y comportamientos de manera autónoma.

 

Implica la habilidad de gestionar las respuestas emocionales ante situaciones diversas, estableciendo límites saludables, manejando el estrés, tomando decisiones reflexivas y adaptándose a nuevas circunstancias.

 

La auto-regulación es esencial para el bienestar emocional, el crecimiento personal y la capacidad para mantener relaciones saludables y lograr objetivos a largo plazo.

Capacidad de un sistema o persona para sostener su coherencia interna en relación con el entorno.

Es la forma común de llamar a la operación autopoiética de un sistema vivo.

 

Se refiere a la capacidad de un sistema para cuidarse a sí mismo, manteniendo su organización y funcionamiento de manera autogobernada en relación con el entorno.

 

La autonomía implica la habilidad de establecer límites y conexiones con el entorno de acuerdo con sus necesidades internas y propósito, asegurando su equilibrio y desarrollo continuo.

 

Un sistema autónomo se regula internamente, ajustando su comportamiento y estructura en función de sus propios principios, mientras interactúa con el entorno como fuente de perturbaciones y posibilidades para su sostenimiento.

 

En esta interacción, el sistema no responde de manera automática, sino desde su propia organización: puede integrar lo que ocurre, ignorarlo o transformarse estructuralmente en función de su coherencia interna.

Capacidad de un sistema de producirse y mantenerse a sí mismo.

La autopoiesis es el proceso mediante el cual un sistema se auto-reproduce, se auto-cuida y se auto-regula, manteniendo su organización interna de manera autónoma.

Este concepto, desarrollado por Humberto Maturana y Francisco Varela, describe a los sistemas biológicos como sistemas operativamente cerrados —que se mantienen a sí mismos mediante interacciones internas que producen y regeneran los componentes que los conforman— y estructuralmente conectados, ya que interactúan con el entorno como fuente de perturbaciones, sin que este determine su organización interna.

En otras palabras, un sistema autopoiético es un sistema que mantiene su estructura a través de procesos internos. Aunque intercambia materia y energía con el entorno, su organización no es definida desde fuera, sino que se conserva a partir de su propia dinámica interna.

En la práctica, la autopoiesis explica cómo los organismos vivos, como las células o los seres humanos, se auto-organizan y se auto-regulan para preservar su identidad y funcionamiento. Este principio es clave para entender la capacidad de los sistemas biológicos de adaptarse a su entorno sin perder su estructura y función esenciales.

Proceso en el que las personas contribuyen mutuamente a regular emociones, pensamientos y comportamientos.

Es el proceso mediante el cual una persona ayuda a otra a regular sus emociones, pensamientos o comportamientos, especialmente en el contexto de relaciones cercanas como las que se dan entre padres e hijos, educadores y estudiantes o entre adultos. 

 

La co-regulación implica la contribución mutua entre individuos en la gestión emocional y conductual, proporcionando apoyo emocional, guiando el proceso de ajuste y ofreciendo seguridad para que el otro pueda aprender a regularse de manera independiente. 

 

La co-regulación es fundamental en el desarrollo emocional, especialmente en la infancia, al proporcionar el apoyo necesario para aprender habilidades de autorregulación

Acción de contribuir individualmente alineados a un propósito colectivo.

La palabra «colaborar» proviene del latín «collaborare», que se deriva de «com-» (junto a, con) y «laborare» (trabajar).

 

Etimológicamente, significa «trabajar juntos» o «trabajar en conjunto».

 

Sin embargo, trabajar juntos no es lo mismo que construir juntos. Para que la colaboración se convierta en un proceso de co-construcción, es necesario darle alineación.

 

En Visión Sistémica, colaborar es la acción de contribuir de manera individual, alineado a un propósito colectivo, en el que las distinciones, talentos y capacidades de cada individuo se integran para lograr el objetivo común de manera más eficiente, ágil y efectiva.

 

La colaboración potencia el rendimiento colectivo mediante la interacción y la cooperación entre los miembros, maximizando las fortalezas individuales para generar un resultado superior.

Proceso social donde las personas construyen juntas lo que ocurre en la interacción.

En Visión Sistémica, la comunicación no se entiende como la simple acción de informar o transmitir mensajes, ni como el proceso clásico de emisor-mensaje-receptor. Tampoco se limita a modelos más complejos que incluyen canal, entorno y realimentación, ya que todos estos enfoques se basan en la premisa de que somos capaces de «transmitir mensajes», lo cual no es cierto. En realidad, somos capaces de contribuir, es decir, ofrecer algo de nuestro sistema de construcción de realidad a través de nuestro sistema de construcción del comportamiento.

 

Lo que llega a la otra persona y se transforma en un mensaje no depende de nosotros, ni está bajo nuestro control. La comunicación, por lo tanto, no es una acción unidireccional, sino un proceso social en el que al menos dos personas están involucradas y ambas son 100% responsables de lo que construyen juntas durante su interacción.

 

Aprender a ver la comunicación como proceso es la esencia de Visión Sistémica, donde la interacción y la co-creación de significados se convierten en la clave para construir una realidad compartida.

 

Este enfoque tiene implicaciones profundas para el trabajo educativo, terapéutico y organizacional, donde se reconoce que la responsabilidad compartida y el ajuste mutuo entre los participantes son clave para una comunicación efectiva. Además, invita a un enfoque más empático y consciente en las interacciones cotidianas.

Forma en que se expresa externamente la construcción interna de la realidad.

Es la expresión externa de la construcción interna de la realidad.

 

A través de la configuración, damos forma a nuestra interpretación del mundo utilizando objetos, formas y diferentes maneras de representar tridimensionalmente dicha construcción interna.

 

La configuración es cómo llevamos nuestra percepción y comprensión interna de la realidad a una dimensión externa visible y tangible, dándole una manifestación concreta en el entorno.

 

Cuando podemos externar nuestras construcciones internas a través de la configuración, se abre la posibilidad de explorar nuevos ángulos, perspectivas y aspectos que antes no habíamos considerado, facilitando una comprensión más completa y profunda de nuestra construcción interna.

 

Este proceso nos permite añadir elementos que antes no teníamos y que pueden invitarnos a cambiarla, ajustarla o incluso reconfigurarla.

Imagen interna que cada persona construye sobre la realidad a partir de su experiencia.

Es la imagen interna que creamos de la realidad externa.

 

Esta construcción la hacemos a través de nuestros Sistemas de Construcción del Comportamiento (SCC) y Sistemas de Construcción de Realidad (SCR).

 

A menudo, le atribuimos a esta construcción el valor de «realidad», cuando en realidad es solo nuestra percepción de la realidad ante una situación específica.

 

Esta construcción es única para cada individuo y se ve influenciada por su historia personal, interacciones y contexto social.

Proceso continuo de creación colectiva a través de la contribución de las personas.

Es el proceso de crear algo en conjunto, compartiendo conocimientos, habilidades y perspectivas para generar un resultado común que enriquezca tanto al colectivo como a las partes individuales.


En Visión Sistémica, consideramos que todo lo relacionado con lo social se da en el proceso de construir juntos, lo que implica una colaboración constante y una acción continua de las partes involucradas para lograr un propósito común.


Construir juntos no es magia, sino un trabajo conjunto y consistente, donde cada acción y contribución tiene un impacto directo en el sistema.


El proceso de construir juntos es también un proceso de co-regulación, en el que las aportaciones de cada miembro se ajustan a medida que interactúan, regulando emociones, pensamientos y comportamientos en función de las contribuciones mutuas.


Esto permite que el propósito colectivo se mantenga alineado y, cuando algo no funciona, el ajuste de las contribuciones se convierte en una forma de reorientar el proceso hacia el logro del propósito común.

Aporte que cada comportamiento genera en la construcción de lo que ocurre.

La palabra «contribuir» proviene del latín «contribuere», que significa «reunir, agregar, unir» o «pagar conjuntamente». Se forma por la unión del prefijo «con-» (que indica unión, cooperación o participación conjunta) y el verbo «tribuere» (que significa asignar o pagar).

 

Etimológicamente, contribuir implica la acción de aportar algo en común con otros para lograr un objetivo compartido.

 

En Visión Sistémica, contribuir tiene el mismo significado de aportar algo de interés o utilidad a los otros con quienes se interactúa.

 

En este enfoque, todo comportamiento —absolutamente todo comportamiento— es considerado una contribución, ya que cada acción y cada interacción tiene un impacto en la dinámica colectiva y en la construcción de propósitos comunes.

Proceso conjunto donde se construyen acuerdos, sentido y acción.

La palabra «conversación» proviene del latín «conversatio», que deriva del verbo «conversari», compuesto por «con-» (junto) y «versare» (girar o dar vueltas).

 

Etimológicamente, significa «dar vueltas juntos».

 

En este sentido, la conversación es una acción conjunta y dinámica en la que ofrecemos y recibimos contribuciones, a través de las cuales co-construimos un propósito común y acordamos las acciones y contribuciones necesarias para alcanzar ese propósito.

 

Es un proceso interactivo y colaborativo que permite la creación de acuerdos y la construcción colectiva de soluciones.

Estado que surge cuando se pierde la percepción de capacidad para afrontar lo que sucede.

Es el estado que emerge cuando olvidamos que somos aptos y capaces para cuidar de nosotros y de nuestra vida.

 

Suele aparecer cuando consideramos que no tenemos opciones frente a lo que sucede, perdiendo de vista nuestra capacidad de actuar, influir y responder.

 

En este estado, la persona deja de reconocerse como participante activo en la construcción de lo que vive, y se percibe a sí misma como determinada por las circunstancias.

 

El desamparo no describe una realidad objetiva, sino una forma de interpretar lo que ocurre, desde la cual se restringen las posibilidades de acción y de construcción conjunta.

 

Cuando contribuimos desde la sensación de desamparo, nuestras contribuciones tienden a estar orientadas a la protección más que a la construcción. Esto suele hacerlas menos disponibles o menos invitantes para los otros, afectando la posibilidad de coordinar, acordar y construir juntos.

Acto de observar seleccionando un aspecto del todo, dejando fuera otras posibilidades que también forman parte de lo que ocurre.

Es el acto de focalizar la atención en un aspecto del todo, seleccionando aquello que consideramos relevante y dejando fuera, momentáneamente, lo demás.

 

Distinguir implica, al mismo tiempo, ver algo y no ver otras posibilidades. Cuando distinguimos A, necesariamente dejamos fuera B, C o D.

 

En la experiencia cotidiana, solemos olvidar este proceso y tendemos a asumir que aquello que distinguimos es la totalidad de lo que ocurre, perdiendo de vista que se trata solo de una selección dentro de un campo más amplio.

 

Desde Visión Sistémica, distinguir es reconocer que lo que observamos está condicionado por nuestro propio sistema de construcción de realidad: lo que nos resulta conocido, útil, adecuado o significativo.

 

Por ello, aprender a mirar sistémicamente implica reconocer que toda distinción es parcial. Aquello que vemos no es el fenómeno en sí, sino una forma de recortarlo desde nuestra manera de observar.

Forma de diferenciar cómo miramos, comprendemos y actuamos sobre los sistemas.

La visión es la forma global en que miramos el mundo y entendemos las interconexiones entre las partes.

 

Es la perspectiva amplia que nos permite ver los sistemas en su totalidad y nos da el marco para abordar las situaciones de manera integral.

 

El pensamiento sistémico surge de esa visión. Es la habilidad cognitiva de aplicar esa visión para analizar las interacciones y dinámicas dentro de un sistema. Nos permite identificar patrones, relaciones y efectos a largo plazo.

 

El enfoque sistémico es la estrategia o metodología que conecta el pensamiento sistémico con la acción. Es cómo aplicamos esa comprensión a la resolución de problemas y toma de decisiones, utilizando las herramientas y métodos del pensamiento sistémico para intervenir en los sistemas y generar cambios efectivos.

 

La visión establece cómo miramos el mundo, el pensamiento sistémico nos permite comprenderlo profundamente, y el enfoque sistémico es lo que utilizamos para actuar sobre ello.

Unidad que participa en un sistema y contribuye a sus dinámicas.

Es un componente individual, físico o abstracto, que forma parte de un conjunto mayor y que adquiere sentido en relación con otros elementos dentro del sistema.

 

Un elemento no se define únicamente por sus características propias, sino por la forma en que participa en la interacción y contribuye a la dinámica del sistema.

 

A través de su relación con otros, los elementos dan lugar a propiedades emergentes que no pueden explicarse desde las partes por separado.

 

También es conocido como «parte» del sistema.

Proceso mediante el cual los elementos de un sistema intercambian contribuciones y construyen lo que ocurre

Es la forma en que los diferentes elementos de un sistema intercambian contribuciones entre sí.

 

La comprensión de la estructura de la interacción es fundamental para entender las propiedades emergentes de los sistemas.

 

En Visión Sistémica, la interacción es un proceso dinámico que se construye entre al menos dos elementos del sistema (o más).

 

Este proceso incorpora las contribuciones y significados individuales, para construir comportamientos y procesos colectivos que dan forma al sistema en su totalidad.

Función colectiva orientada a sostener acuerdos y posibilitar resultados.

Desde la perspectiva de Visión Sistémica, el liderazgo no es una capacidad individual, sino una función colectiva.

 

Su propósito es asegurar que las acciones acordadas se cumplan y/o hacer ajustes conforme a las condiciones del entorno para lograr el propósito definido y concretar los resultados esperados.

 

El liderazgo, en este sentido, se co-construye a través de la cooperación, colaboración, resiliencia, flexibilidad y adaptabilidad de las partes que crean el sistema.

Unidad que participa en un sistema y contribuye a sus dinámicas.

Es un componente individual, físico o abstracto, que forma parte de un conjunto mayor y que adquiere sentido en relación con otros elementos dentro del sistema.

 

Un elemento no se define únicamente por sus características propias, sino por la forma en que participa en la interacción y contribuye a la dinámica del sistema.

 

A través de su relación con otros, los elementos dan lugar a propiedades emergentes que no pueden explicarse desde las partes por separado.

 

También es conocido como «elemento» del sistema.

Capacidad de comprender las relaciones e interacciones dentro de un sistema.

El pensamiento sistémico es la habilidad cognitiva que permite ver y comprender los sistemas y sus interrelaciones. 

 

Es una forma de pensar que se centra en cómo los sistemas funcionan y se desarrollan a lo largo del tiempo, identificando patrones y dinámicas de interacción, en lugar de observar los elementos de forma aislada.

 

 

Características:

  • Implica una visión holística de las situaciones.
  • Fomenta la adaptabilidad y flexibilidad en la toma de decisiones.
  • Se enfoca en entender causas y efectos dentro de un sistema, identificando interdependencias y retroalimentaciones.

 

Ejemplo: Al abordar un problema de productividad organizacional, el pensamiento sistémico no solo buscaría resolver los problemas inmediatos, sino también analizaría los patrones que podrían estar causando la baja productividad, como la comunicación ineficaz entre departamentos o la falta de colaboración.

Expresión dinámica que se construye en la interacción con otros.

La persona es la manifestación externa de un individuo, entendida como un amplificador de lo que resuena dentro de él y con los demás.

 

Es una expresión dinámica que se co-construye a través de las interacciones y percepciones mutuas.

 

Así como un amplificador potencia el sonido, la persona amplifica pensamientos, emociones y comportamientos, que a su vez son percibidos, interpretados y reflejados por los otros. 

 

La persona no es un rol o identidad fija, sino un proceso continuo de interacción entre lo que resuena en su mundo interno y en su relación con los demás.

 

A este proceso, en Visión Sistémica, lo llamamos Rol Social.

Conjunto de acciones acordadas que permiten avanzar hacia un propósito.

La palabra «proceso» proviene del latín «processus», que a su vez deriva del verbo «procedere» (proceder, avanzar).

 

«Processus» se compone de «pro» (adelante) y «cedere» (caminar, ir). En resumen, etimológicamente, «proceso» significa «ir hacia adelante».

 

Y esencialmente esta es la forma en que comprendemos el «proceso» en Visión Sistémica, es el conjunto de acciones, de preferencia acordadas y negociadas, que nos llevan a lograr el propósito que queremos alcanzar.

 

Desde la perspectiva de Teoría Blumenstein, los procesos en una organización son el conjunto de acuerdos y acciones compartida que se han generado en las conversaciones entre los miembros del sistema.

Característica que surge de la interacción y no de las partes por separado.

Es una característica que pertenece a la interacción entre los elementos que participan en un sistema.

 

Emerge únicamente cuando la interacción está en proceso, se transforma a medida que esta cambia y desaparece cuando la interacción se detiene.

 

No se encuentra en ninguno de los elementos por separado, ni puede explicarse a partir de ellos, sino que surge de la dinámica relacional que se construye entre las partes.

 

Por ello, las propiedades emergentes no se controlan directamente, sino que se configuran a través de la forma en que interactúan los elementos.

Conjunto de elementos interrelacionados que funcionan como una unidad

La definición de sistema ha evolucionado a lo largo del tiempo dependiendo del autor, el enfoque y el tipo de sistema.

 

Todas estas aproximaciones aportan formas distintas de comprender los sistemas, y su utilidad depende del tipo de fenómeno que se observe.

 

La comprensión de los sistemas ha transitado desde las partes, a las relaciones, a la autopoiesis, a la comunicación, hasta reconocer el campo sistémico-social como el espacio donde se construye lo que vivimos.

 

Autor

EnfoqueDefinición

Contexto

AristótelesPartesUn conjunto de partes cuya comprensión nos permite entender la naturaleza y el propósito del todo.Aristóteles no define un «sistema» de manera explícita, pero introduce la idea fundamental de que, para comprender cualquier entidad o fenómeno, debemos entender las partes que lo componen. Esto es clave para su causalidad y teleología, donde cada parte tiene un propósito que contribuye al funcionamiento del todo. El estudio de las partes permite comprender el todo, y viceversa.
Ludwig von BertalanffyRelacionesConjunto de elementos interrelacionados cuya comprensión depende de la naturaleza, estructura y cualidad de la interacción.Con Bertalanffy, en la Teoría General de Sistemas (TGS), se da un giro importante hacia la interrelación entre las partes. Ya no basta con conocer las partes por separado, sino que es crucial entender cómo las interacciones entre los elementos dan lugar a nuevas propiedades y comportamientos, un concepto esencial en los sistemas complejos. El sistema se entiende como una unidad interdependiente, cuyas características no pueden reducirse solo a sus elementos.
Humberto Maturana y Francisco VarelaAutopoiesis

Conjunto de elementos cuya interacción es autopoiética.

Maturana y Varela, en su teoría de la autopoiesis, llevan el concepto de sistema a los sistemas vivos, describiéndolos como sistemas autosuficientes que se autoregulan y se autoorganizan. Los sistemas vivos mantienen su estructura interna mediante procesos internos de interacción y se acoplan estructuralmente con el entorno. Este concepto es clave para entender los sistemas biológicos como sistemas autónomos.
Niklas LuhmannComunicaciónConjunto de procesos autopoiéticos cuya operación fundamental es la comunicación.Luhmann, al abordar los sistemas sociales, introduce la idea de que estos están organizados a través de la comunicación, que constituye la operación fundamental del sistema. Los sistemas sociales, como las organizaciones o las sociedades, se autorregulan mediante procesos comunicativos que se generan, se reproducen y se mantienen en el sistema, dando continuidad a su funcionamiento.

Michael Blumenstein y Katia del Rivero

(Teoría Blumenstein)

 Campo Sistémico-SocialCampo sistémico-social que se configura en la interacción y desde el cual se hacen posibles —o no— la comprensión, la coordinación y la acción conjunta.

La Teoría Blumenstein se sitúa en continuidad con la evolución del concepto de sistema, integrando aportes de distintas tradiciones —desde la comprensión de las partes (Aristóteles), las interrelaciones (Bertalanffy), la autopoiesis (Maturana y Varela) y la comunicación como operación de los sistemas sociales (Luhmann)—.

A diferencia de estos enfoques, pone el foco en lo que se construye entre las personas en la interacción, entendiendo lo social no como un sistema dado, sino como un campo relacional en permanente construcción.

Desde esta perspectiva, la realidad que vivimos no es algo externo que simplemente observamos, sino algo que se configura a través de nuestras contribuciones, conversaciones y formas de relación. Esto implica que las posibilidades de acción, acuerdo y transformación no dependen únicamente de las condiciones externas, sino de cómo construimos juntos el campo en el que participamos

De esta forma, el concepto de sistema ha evolucionado desde una visión más estática y filosófica hacia una comprensión dinámica y compleja, abarcando desde lo biológico hasta lo social.

Sistema que da forma a nuestras acciones a partir de lo que percibimos y significamos.

Este concepto fue desarrollado principalmente por Michael Blumenstein y Katia del Rivero dentro del marco de la Teoría Blumenstein y Visión Sistémica.

 

El Sistema de Construcción del Comportamiento (SCC) es el conjunto de interacciones y procesos que ocurren desde que el organismos percibe un estímulo, le da forma en términos de significado, lo almacena para futuras referencias y construye una experiencia que puede ser útil y de referencia para una acción o comportamiento.

 

Alimenta y se realimenta del Sistema de Construcción de Realidad (SCR).

Sistema mediante el cual construimos significados sobre la realidad.

Este concepto fue desarrollado principalmente por Michael Blumenstein y Katia del Rivero dentro del marco de la Teoría Blumenstein y Visión Sistémica.

 

El Sistema de Construccion de Realidad (SCR) es el conjunto de procesos a través de los cuáles construimos realidades internas del mundo exterior.

 

Partimos de la premisa que los seres humanos no tenemos la posibilidad de observar, percibir ni experimentar el mundo exterior sin sesgarlo a través de un significado interior. 

 

Este sistema se centra en cómo las realidades se construyen colectivamente a través de las contribuciones individuales.

 

Comprender este sistema posibilita que comprendamos como se generan los comportamientos colectivos y cómo estos pueden ser transformados o reconfigurados mediante la colaboración y las contribuciones individuales.

Lo que ocurre cuando dos o más personas interactúan y contribuyen.

La palabra «social» proviene del latín socialis, que a su vez se deriva de socius, que significa «compañero» o «aliado».


En Visión Sistémica, lo social no se refiere simplemente a la presencia de varias personas, sino a lo que se construye en la interacción entre ellas.


Cada vez que hablamos de lo social, nos referimos a lo que emerge cuando dos o más personas interactúan y contribuyen, dando lugar a un campo relacional desde el cual se hacen posibles —o no— la comprensión, la coordinación y la acción conjunta.


Lo social, entonces, no es algo que exista por sí mismo, sino algo que se configura continuamente en la interacción.

Reconocimiento de la propia capacidad para afrontar la vida tal como se presenta, y actuar desde ello.

Es el estado en el que nos recordamos aptos y capaces para afrontar la vida tal como se presenta.

 

Desde este estado, la persona se reconoce como participante activo en la construcción de lo que vive, manteniendo disponible su capacidad de actuar, influir y responder.

 

Cuando contribuimos desde la suficiencia, nuestras acciones tienden a abrir posibilidades para nosotros y para otros, favoreciendo la coordinación, el acuerdo y la construcción conjunta.

 

A Michael Blumenstein le gustaba decir:
«Lo creas o no, lo sepas o no, te sientas o no, ERES SUFICIENTE PARA ESTA VIDA».

Conjunto de prácticas orientadas a comprender y generar condiciones para la interacción y la construcción conjunta entre personas.

Conjunto de prácticas, distinciones y formas de intervención orientadas a comprender y mejorar la manera en que las personas interactúan y construyen juntas.

 

Desde Visión Sistémica, la tecnología social no se centra en herramientas aisladas, sino en generar condiciones para que la interacción, la coordinación y la construcción colectiva se den de manera más consciente, efectiva y sostenible.

Forma de comprender y habitar lo social como sistema que se construye en la interacción.

Marco de pensamiento y tecnología social centrado en el campo sistémico-social que se construye en la interacción entre personas, y desde el cual se hacen posibles —o no— la comprensión, la coordinación y la acción conjunta.

 

Desde esta perspectiva, lo que ocurre en sistemas sociales y organizacionales no se entiende como resultado de individuos o factores aislados, sino como expresión de la forma en que se configura el campo relacional a través de las contribuciones, conversaciones y modos de interacción.

 

La Teoría Blumenstein propone observar, comprender y participar en estos procesos desde la responsabilidad compartida en la construcción de lo que vivimos, poniendo el foco no en las partes, sino en la calidad de la interacción y en las condiciones que hacen posible construir juntos.

Construcción conjunta de propósitos y resultados a través de contribuciones individuales que se configuran en la interacción.

Es el proceso mediante el cual un grupo de personas construye en conjunto propósitos, resultados y formas de coordinación a través de sus contribuciones individuales y autónomas.

 

 

En Visión Sistémica, el trabajo en equipo no se entiende solo como la suma de esfuerzos, sino como la configuración de un campo relacional donde las interacciones entre los miembros hacen posibles —o no— la coordinación, el acuerdo y la acción conjunta.

 

 

La calidad del trabajo en equipo no depende únicamente de las capacidades individuales, sino de cómo se construyen y ajustan las contribuciones en la interacción.

Forma de observar la realidad considerando las relaciones e interacciones entre sus partes.

La visión sistémica es una perspectiva global o forma de ver el mundo, que entiende que todos los elementos están interconectados y que, para comprender y actuar de manera efectiva, es necesario observar el sistema en su totalidad, incluyendo las relaciones entre sus partes y su entorno.

 

Características:

  • Enfatiza la comprensión global de los sistemas, su contexto y sus interacciones.
  • Va más allá de la resolución de problemas y se centra en la adaptación al entorno.
  • A menudo se asocia con una mentalidad de largo plazo, reconociendo que los sistemas son dinámicos y cambiantes.

 

Ejemplo: Tener una visión sistémica de una organización implica entender no solo sus estructuras internas, sino también cómo la cultura, las dinámicas de poder y los factores externos (como el mercado o la economía global) afectan su funcionamiento a lo largo del tiempo.

 

En Visión Sistémica nos gusta definirla de esta forma:

Es una forma de simplificar la complejidad a través de sistemas e interacciones, con el propósito de sentirnos más aptos y capaces de gestionar la incertidumbre, juntos.

 

Este enfoque nos permite observar, analizar y comprender cómo las partes de un sistema se interrelacionan, lo que facilita la toma de decisiones colaborativas y la creación de alternativas de acción efectivas en entornos dinámicos y complejos.

 

A través de este enfoque, buscamos mirar y generar diferentes alternativas de acción para facilitarnos la vida en un mundo interconectado y en constante cambio, adaptándonos de manera consciente y efectiva.

O, a través de caminar y descubrir el proceso de construir juntos. 

Cómo sucede lo que sucede entre nosotros

  • Comunicación
  • Interacción
  • Conversación
  • Contribución
  • Co-regulación
  • Colaboración
  • Construir Juntos

Lo que cada uno pone en juego en la interacción

  • Persona
  • Autonomía
  • Auto-regulación
  • Suficiencia
  • Desamparo

Cómo se procesa lo que vivimos

  • Construcción de Realidad
    Sistema de Construcción de Realidad (SCR)
  • Sistema de Construcción de Comportamiento (SCC)
  • Configuración

Como entendemos lo que nos rodea

  • Sistema
  • Elemento / Parte
  • Propiedad Emergente
  • Pensamiento Sistémico
  • Distinción (visión, pensamiento y enfoque sistémico)

Cómo hacemos que las cosa sucedan

  • Proceso
  • Liderazgo
  • Trabajo en Equipo
  • Tecnología Social

Desde que marco lo hacemos

  • Visión Sistémica
  • Teoría Blumenstein
  • Social