Construir Juntos

Tal vez el problema no es solo el futuro

Durante las últimas semanas hemos estado escribiendo sobre educación, futuro, sistemas, construcción colectiva y formas de relación.

Aunque los artículos parecían abordar temas distintos, todos ellos nacieron de preguntas comunes.

 

Preguntas incómodas:

  • ¿Y si muchas de las dificultades que vivimos no fueran fallas individuales, sino consecuencias de las formas en que hemos aprendido a construir juntos?
  • ¿Y si el problema no fuera solamente qué pensamos… sino cómo construimos juntos la realidad desde la que pensamos?
  • ¿Qué pasa cuando seguimos formando individuos para un mundo que necesita capacidad colectiva?

 

Tal vez el problema no es solo que el mundo esté cambiando demasiado rápido.

 

Tal vez seguimos pensando, formando personas y organizándonos desde una mirada que empieza a quedarse corta para el tipo de realidad que estamos construyendo juntos. (leer más)

 

Durante mucho tiempo aprendimos a mirar el mundo desde la separación.

  • Individuos separados.
  • Problemas separados.
  • Disciplinas separadas.
  • Responsabilidades separadas.

 

Y esa forma de mirar nos permitió construir muchísimo de lo que hoy existe.

Pero también nos acostumbró a algo más.

 

A pensar los sistemas como si fueran algo externo.

  • Algo que observamos.
  • Que analizamos.
  • Que corregimos.
  • Que intervenimos.

 

Como si nosotros no formáramos parte de aquello que intentamos cambiar. (leer más)

 

Sin embargo, cuando miramos con más cuidado, algo empieza a no encajar del todo.

Porque:

  • las organizaciones no funcionan solo por estructura.
  • las familias no funcionan solo por intención.
  • los equipos no funcionan solo por talento.
  • los países no funcionan solo por reglas.

 

Una y otra vez aparece algo más:

  • la forma en que nos relacionamos.
  • la forma en que coordinamos.
  • la forma en que aprendemos a construir juntos lo que queremos.
  • la forma en que ponemos límites a lo que no queremos.
  • y aquello que todavía no sabemos cómo construir.

 

Y quizás ahí empieza a cambiar la conversación.

 

Porque si los sistemas no son solamente estructuras externas, sino formas de coordinación humana que construimos continuamente, entonces muchas de las dificultades que vivimos dejan de ser únicamente técnicas.

 

Empiezan a ser también relacionales.

 

Por eso quizás no estamos preparando personas para el futuro.

Porque seguimos preparando individuos para competir, responder y adaptarse dentro de sistemas ya definidos, mientras el mundo empieza a exigir algo distinto.

 

Capacidad de:

  • construir sentido juntos.
  • acordar dirección juntos.
  • coordinarnos juntos.
  • pensar juntos.
  • aprender juntos.
  • construir juntos.

 

Porque necesitamos generar condiciones donde la diferencia no destruya la relación.

 

Y eso no parece un pequeño ajuste metodológico.

Parece un cambio importante en la forma en que entendemos lo humano, el aprendizaje y la convivencia.

 

Porque no en todos los sistemas construimos igual. (leer más)

  • Hay sistemas donde aprendemos a competir incluso cuando hablamos de colaboración.
  • Otros donde aprendemos a callar, ocultarnos u obedecer para pertenecer.
  • Otros donde las diferencias rápidamente se transforman en amenaza.

 

Y otros, menos frecuentes:

  • donde las personas pueden pensar juntas sin desaparecer unas dentro de otras.
  • donde las diferencias pueden convertirse en capacidad colectiva.

 

La diferencia no está solamente en las personas.

Está en las formas de relación que hacemos posibles.

 

Tal vez por eso muchas soluciones actuales se sienten insuficientes incluso cuando parecen correctas.

Porque intentan responder a desafíos colectivos desde modelos profundamente individuales. (leer más)

 

Y quizás una de las preguntas más importantes de los próximos años no será solamente qué tecnología construiremos, sino:

¿Qué formas de relación harán posible el mundo que decimos querer construir?

 

Esa es la conversación que queremos seguir abriendo aquí.

No para entregar respuestas cerradas.

 

Sino para mirar juntos algo que ya empieza a aparecer frente a nosotros.

Si este texto resuena contigo y te gustaría explorar cómo llevarlo a tu vida, a tu equipo o a tu organización, conversemos.

Puedes escribirnos por WhatsApp o por tu red social preferida, y abrir un espacio para explorar qué podría tomar forma si construimos juntos.

En Visión Sistémica exploramos cómo se construye en colectivo desde la autonomía, y cómo la autonomía se fortalece en relación.

Te invitamos a seguir leyendo, conversando y construyendo juntos.